El VISC! Lab consolida l’Horta del Rajolar como escenario de innovación sociocomunitaria
Los pasados días 22 y 23 de junio tuvo lugar el laboratorio de cultura comunitaria sobre Comunes Alimentarios (tierra, agua y semillas) VISC! Lab . En dos sesiones, que tuvieron que acortarse por el calor y para facilitar la conciliación y la participación, las asistentes pudieron trabajar juntas en torno a las siete propuestas planteadas a lo largo del desarrollo de la metodología del laboratorio.
Las propuestas salieron de un proceso colectivo de evaluación y elección de las propuestas, que se llevó a cabo el sábado 9 de mayo, después de un llamamiento abierto. Y desde entonces, fueron configurándose mediante la adhesión de más participantes, la definición de algunas propuestas o la coordinación entre ellas. Dadas las características del proyecto de l’Horta del Rajolar, que al final es un campo de experimentación e innovación social, el laboratorio acabó siendo el mismo experimento. Con la hipótesis de partida de querer comprobar el interés de la comunidad por el tema de los comunes alimentarios, la coherencia del tema con las diferentes líneas de trabajo y proyectos desarrollados en este marco, y conseguir la implicación de nuevas colaboradoras.
Sin duda, la coordinación entre propuestas y la fuerte participación de la gente, que no quería dejar de desarrollar ni perderse ninguna de las diferentes iniciativas, facilitaron que la experiencia vivida tanto por las personas recién llegadas como por las más implicadas y conocedoras de l’Horta, fuera inolvidable. Incluso, se consiguió el objetivo transversal de convertir todo el territorio de l’Horta en un campo de juegos en el que las más pequeñas pudieron vivir y desarrollar su propia experiencia, participando de las iniciativas planteadas en el laboratorio, creando sus propios escondites o explorando lugares de posibilidad nuevos. Para las personas implicadas en la dinamización, diseño y mantenimiento cotidiano de l’Horta, el laboratorio fue una evidencia de la capacidad y la importancia que puede llegar a tener este espacio en la transformación de la comunidad y cada una de las personas que llega.

Otra muestra de esto, fue cómo incluso se aprovechó la ocasión para transformar una propuesta rechazada para el laboratorio, por no cumplir con la temática, en una pequeña sesión de escucha y reconocimiento de aves al atardecer. Conducidas por el Grup Au de Ornitología, las participantes pudieron, con la guía de aves de Betxí elaborada por el propio grupo en la mano, reconocer y escuchar más de medio centenar de aves que en apenas unos minutos sobrevolaron el ámbito de contacto entre el ecosistema de l’Horta y el río Seco de Betxí. A pesar de no ser el mejor momento del año (por haber finalizado el tiempo de apareamiento), ni del día, estos minutos mágicos que dejaron a todas boquiabiertas, solo fueron una cata de la actividad que se desarrollará la mañana del 12 de septiembre en continuidad al ciclo comenzado por el laboratorio.

Como en un engranaje sincronizado, se puso la mesa que permitió disfrutar de una cena colaborativa, donde cada una aportó lo que consideró. Mientras unas personas llegaban, de establecer un vínculo con sus cuerpos de agua en relación con la tierra a través de la biodanza, otras encendían el fuego dando por iniciada así, la danza de la cocina comunitaria: con parrillas para tostar sardinas y verduras, longanizas de ca la Tía Rosa, las ensaladas con tomates acabados de cosechar, tortillas caseras, cocas del horno de la Xotxima, ciruelas del huerto de Ximo y dulces variados venidos de todas partes. Más de cincuenta personas pudieron disfrutar de una transformación épica en l’Horta, una celebración popular con música en directo, para públicos de varias generaciones, e incluso un baile, que se alargó hasta más allá de la medianoche, para las más marchosas y atrevidas.
El laboratorio forma parte del programa VISC!: Alimentación como Derecho Humano y Bien Común con una perspectiva Sur Global del programa de Subvenciones a ONGD para la financiación de programas de Educación para la Ciudadanía y el Desarrollo Global en el ámbito de la Comunidad Valenciana de la Generalitat Valenciana. Además, es uno de los laboratorios de la Red de Laboratorios Ciudadanos de Castelló y de la Red Ibérica de Laboratorios de Cultura Comunitaria y Ruralidad (RILCC) que cuentan con el apoyo del Programa de Extensión Universitaria (PIE-UJI) y el Ministerio de Cultura. Además cuenta con el apoyo económico de la Consellería de Servicios Sociales, Familia e infancia de la Generalitat Valenciana.




