Después del incendio en la Sierra de Espadán, ¿qué?
La función de una Fundación Comunitaria como Novessendes
Desde que el pasado 25 de julio se iniciara el incendio, no hemos dejado de pensar: primero, en la evolución de las llamas, y después, cuál ha de ser nuestro papel. En cuestión de horas, todo a nuestro alrededor era fuego: pueblos desalojados, incertidumbre, desconocimiento, compañeras incomunicadas, vecinas confinadas y mucha vida perdida. Ahora, mientras vuelve la calma, sabiendo que nada será como antes, la preocupación —por el Parque Natural de la Sierra de Espadán y todo aquello que lo rodea, y que forma parte de un mismo paisaje y sus ramificaciones— es profunda, compartida y dolorosa.
Conocemos y reconocemos la historia y la evolución de esta Sierra de nuestro corazón. Este incendio es una nueva herida que tendremos que atender como es debido. No seremos nosotras las que anuncien ni lideren las medidas de gestión forestal o de recuperación ambiental técnica, como tampoco hemos atendido técnicamente la emergencia, pero sí que querremos aportar nuestro granito de arena en esas y otras direcciones. Llegará el tiempo de las semillas, estaremos cuando llegue, y sabemos que la urgencia ahora es proteger el suelo antes de las lluvias torrenciales que vendrán —porque vendrán—. Pero nuestro foco siempre ha estado en las personas; nuestra apuesta principal siempre serán las soluciones de tiempos lentos y mirada larga, con el buen hacer y la constancia de la gente del territorio.
En este mundo de la inmediatez, del vínculo efímero e instantáneo, el incendio nos ha recordado brutalmente que estamos íntimamente ligadas a aquello que nos rodea, y que de su calidad y buen estado, depende nuestra salud y bienestar. El cambio climático, y este escenario de multicrisis global constante, nos advierten que la vulnerabilidad del territorio es real. Pero la tristeza, el luto y la rabia no nos tienen que paralizar. Después de vivir en primera persona este incendio, la respuesta de la Fundación Novessendes se basará en tres ejes de acción principales:
- Establecer una senda de oportunidad que refuerce nuestra identidad, porque hay que gestionar y reconocer el luto colectivo que ha supuesto la pérdida, pero estamos del lado de la esperanza. El fuego ha dejado a cuerpo descubierto el patrimonio de la piedra seca, fundamental para la gestión hidroforestal, la resiliencia y la cultura de nuestros pueblos. Y como eso que continúa latiendo, bajo la ceniza, la herida tiene que suponer la oportunidad para reconectar con las raíces y aquello que nos ha sostenido aquí durante siglos. Porque el suelo y el agua, a través del río Seco (*Veo) y la rambla de Artana, sueño nuestro hilo común, aquello que nos conecta con el interior de la Sierra, y con cada uno de los pueblos afectados. Formamos parte de un mismo paisaje, somos la misma cuenca.
- Con más comunidad, participación y custodia de la tierra. Porque la mejor herramienta contra la degradación del territorio es siempre una comunidad activa, sensible, formada y respetuosa. Frente a la impaciencia de la acción inmediata, proponemos seguir fortaleciendo el tejido social a través de la participación directa, con iniciativas ya conocidas como por ejemplo Activem Betxí, el VISC!Lab sobre comunes alimentarios, y el agroecosistema del Horta del Rajolar. Seguiremos promoviendo la biodiversidad a través de un mosaico agroforestal culturalmente activo en Betxí y en el resto de municipios, mediante la custodia del territorio. Porque consideramos que cuidar la tierra, consumir de proximidad y proteger nuestro entorno, son nuestras mejores herramientas para hacer frente a la emergencia climática. Sabemos que volverán la luz y el verde en nuestras montañas, pero queremos seguir acompañando el cómo.
- La nuestra fuerza, siempre la red. El hecho de ser una Fundación Comunitaria refuerza nuestro vínculo con las personas y entidades que ya teníamos cerca, y que trataremos de ampliar con todas aquellas que quieran trabajar por la recuperación de nuestra comarca. Uno de nuestros valores es justo la interconnexión. Somos parte de la RETA (Red Estatal de Espacios de Test Agrario), que cuenta con técnicos especialistas y asesoramientos específicos en temas de ganadería extensiva y gestión forestal por cuando llego el momento. Formamos parte de la RILCC (Red Ibérica de Laboratorios de Cultura Comunitaria y Ruralidad), donde hay varias iniciativas que hacen frente y encuentran soluciones en diferentes problemáticas de territorios como el nuestro. Y también formamos parte del AEF (Asociación Española de Fundaciones), mediante la cual podremos canalizar más recursos, activar la filantropía o identificar y atender mejor los retos del futuro.
Todo, sin perder la mirada larga, porque somos conscientes que el escenario es complejo, pero nuestra tarea será llegar más lejos, encontrar esas sendas que nos tienen que ayudar a configurar nuevos y mejores escenarios de futuro. Queremos acompañar y hacer posible esa transformación. A lo largo de nuestros 25 años de trayectoria, hemos defendido que hacer las cosas de otro modo no solo es posible, sino que es absolutamente necesario. No olvidamos que, si algo han demostrado estas montañas a lo largo de la historia, es que son un escenario de oportunidad y resistencia inigualable.
Aprovechemos este momento tan duro para atender el postincendio de una manera plural, coordinada, inclusiva y, por encima de todo, en comunidad. Novessendes continuará trabajando de manera constante por la regeneración y la transformación ecosocial del territorio, con todo el aprecio que se pueda ofrecer a nuestro hogar: la Sierra de Espadán.


